La luz del este despierta amarillos y beiges suaves, ideal para cocinas matinales. El oeste dramatiza ocres y terracotas, precioso en salas de estar. El norte, fresco y constante, pide cremas, arcillas claras o maderas miel. El sur, potente, admite grises fríos, azules pizarra y verdes profundos. Ensaya combinaciones en cartones grandes, múevlos por el espacio y verifica el diálogo cromático con pisos, techos y textiles reales.
La luz del este despierta amarillos y beiges suaves, ideal para cocinas matinales. El oeste dramatiza ocres y terracotas, precioso en salas de estar. El norte, fresco y constante, pide cremas, arcillas claras o maderas miel. El sur, potente, admite grises fríos, azules pizarra y verdes profundos. Ensaya combinaciones en cartones grandes, múevlos por el espacio y verifica el diálogo cromático con pisos, techos y textiles reales.
La luz del este despierta amarillos y beiges suaves, ideal para cocinas matinales. El oeste dramatiza ocres y terracotas, precioso en salas de estar. El norte, fresco y constante, pide cremas, arcillas claras o maderas miel. El sur, potente, admite grises fríos, azules pizarra y verdes profundos. Ensaya combinaciones en cartones grandes, múevlos por el espacio y verifica el diálogo cromático con pisos, techos y textiles reales.





